La invención de lenguas en el cine, la televisión, la literatura y la música

lotrEl 19 de abril el departamento de lingüística de la Universidad de San Diego llevó a cabo un evento titulado “Linguistics Goes to Hollywood” (o lo que es lo mismo, “La Lingüística va a Hollywood”). Dicho evento resulta interesante, además de por el título, por el hecho de que hubo un panel de discusión conformado por Marc Okrand (creador del lenguaje Klingon de Star Trek), Paul Frommer (creador del lenguaje Na’vi de la película Avatar) y David J. Peterson (creador del lenguaje Dothraki de Game of Thrones), dando mucho que hablar acerca de la invención de lenguas como estrategia narrativa y la construcción de imaginarios en el cine, la televición, la literatura y la música.

Si bien algunos plantean que inventar un idioma hoy es mucho más fácil de lo que pareciera, la realidad es que históricamente ha habido muchas iniciativas (se calcula que se han inventado más de 900 en los últimos 9 siglos). Se han desarrollado algunos con fines espirituales (como el creado por la monja Hildegard von Bingen), otros con fines de vinculación sociocultural (como el Esperanto), otros por cuestiones narrativas (como los de Tolkien) o por estética musical (como el caso del creado por Sigur Rós) y, finalmente, algunos por cuestiones comerciales, políticas o pedagógicas.

La realidad es que muchos no perduran, otros se vuelven una variedad o simplemente refuerzan el imaginario de una historia o un artista. Lo interesante es ver cómo unos han tenido mayor permanencia que otros; cómo algunos como el Esperanto ya tienen gente nacida con dicha lengua como lengua madre, y como otros los utilizamos sin darnos cuenta (como los lenguajes de programación). Así mismo es importante comprender que el entendimiento humano es complejo y solo ocurre como parte de una interacción social. Ningún idioma puede ser impuesto de la noche a la mañana, pues forma parte de una constante negociación tal como el mismo castellano que estoy utilizando aquí ha tenido un devenir particular, el cual pasó de ser una lengua vulgar y “baja” a ser defendida por puristas y fundamentalistas que se ofenden ante cualquier variación de uso (chale, ni que realmente hablaran muy “acá”).

En fin, recomendaría dos libros para complementar este tema

  • Okrent, Arika (2009). In the Land of Invented Languages: Esperanto Rock Stars, Klingon Poets, Loglan Lovers, and the Mad Dreamers Who Tried to Build A Perfect Language. Spiegel & Grau. (Aquí el sitio web)
  • Greene, Robert L. (2011). You Are What You Speak: Grammar Grouches, Language Laws, and the Politics of Identity. Delacorte Press.

El primero por ser una divertida revisión de la historia de la invención de las lenguas, y el segundo sobre todo por la distinción que hace entre la construcción de una gramática “prescriptiva” (aquella que define previamente las reglas de uso de una lengua) y una gramática “descriptiva” (aquella que describe cómo se hace uso una lengua), donde yo particularmente soy defensor de la segunda. Esto además de resultar ser una interesante lectura acerca de la historia de la discriminación y violencia simbólica generada a partir de los fundamentalismos lingüísticos. Algo que al menos en México deberíamos discutir más.